...Busquemos mГЎs allГЎ de las horas y de los dГas...
La Escuela del Trabajo lucГa como hoy su rostro de zinc y de sosiego. Como hoy su imperturbable seriedad y su gesto quieto y displicente. Adentro el chisporroteo de la fragua en los talleres.
Por la ventana el perezoso azul de la viruta en vahГdos pasajeros. En los pasillos, la estridencia del bronce cambiГЎndose por la palabra...