9 de Agosto de 2009

Transitando los caminos de la historia - Nota 180 - Parte 2

Rebelión de alumnos en la Escuela del Trabajo


Escribe: Jesús Chirino

Aquel 29 de junio de 1964 la noticia explotó en Villa María, la Escuela del Trabajo había sido tomada por sus alumnos. De manera inmediata el hecho adquirió una importante trascendencia periodística y política. En la primera parte de la nota dimos cuenta de la cobertura que realizó el diario provincial Los Principios. Esta semana se comunicó con nosotros el periodista que entonces era corresponsal de ese medio en la ciudad y, entre otras cosas, recordó que aquellos sucesos de la escuela concitaron la atención de la ciudadanía.

Engaño

Cuando le preguntamos al ex alumno Carlos Beltrami cómo fue que participó de aquel conflicto responde "por el engaño que nos hicieron…", luego nos explica que la institución "era de varones, con muy pocas profesoras" y que él y sus compañeros habían concurrido con la intención de estudiar y obtener el título en Electricidad. "Empezamos, primer año común con las otras especialidades", en el segundo año las autoridades les dijeron que al tratarse de carreras paralelas continuarían con los alumnos de Tornería y demás especialidades. Beltrami recuerda que "en el tercer año, en 1964" iniciaron las clases "y no nos dividieron, seguimos en el mismo curso, entonces pedimos reunión, hablamos con el director y dijo que no, que las cosas estaban por salir, que iban a demorar. Mentiras...". Continúa diciendo que viendo cómo venía la cosa pidieron que concurriera el inspector para escuchar de su boca de qué manera se resolvería la situación.
Cuando se produjo el encuentro con el inspector, éste manifestó a los alumnos "¿cómo, no les dijo el director que esto va a ser imposible? Por la cantidad de alumnos que hay no podemos dividir". Para entonces, recuerda Beltrami, quedaban "nueve electricistas y lo peor era que quedaban muy pocos alumnos en general. Eramos sólo 24 en el Técnico, si de ese curso nos íbamos nueve electricistas, quedarían unos 16 ó 15 y ésos eran pocos para un año y medio que restaba de carrera". Conocer eso despertó la bronca en varios de los alumnos que cursaban Electricidad. Esa fue la razón, dice Beltrami, que lo empujó a participar de los hechos del 29 de junio, "nos enteramos de que había un movimiento interno de disconformismo en la escuela, nos sumamos a ese movimiento". Entre sus compañeros de estudio recuerda nombres como Osvaldo Ledezma, Néstor Martínez y "Pucho" Lubrina que no terminó. De los "electricistas" se recibieron 6, en tanto que del curso en total completaron el ciclo alrededor de 17 de los aproximadamente 80 que empezaron. Beltrami rememora y dice "recibimos un título que no era lo que nos gustaba, incluso desde que nos enteramos de que había dificultades, cuando había pruebas empezamos a entregar las hojas en blanco, no hacíamos los trabajos. Sólo asistíamos al colegio, no más. Después nos costó rendir todo. Salimos con el título de técnico superior en máquinas y herramientas, no con el de electricista como queríamos".

Disciplina

Esas cuestiones no hicieron que este ex alumno rompiera sus lazos con la escuela; al contrario, continuó estudiando y llegó a ejercer la docencia por 35 años en la institución. Cuestión que no le impide recordar que en el tiempo en que concurría a la escuela como estudiante se aplicaba un duro régimen disciplinario. Sobre ese tema señala que "la disciplina, posiblemente, tenía que ser rigurosa pero no tanto como en el extremo que querían marcar ellos, era demasiado. Supongo. Agarraban un chico, por cualquier falla cometida, y lo tenían una semana de plantón". Cuando le solicitamos aclaración acerca de qué significaba ese "plantón" responde "cuando entrábamos al aula o al taller había que estar parado al frente. Luego, en cualquier momento solía venir el jefe de Taller, o cualquier autoridad, y te pegaba un sopapo de prepo, de bien que estabas parado, la ligabas. Me ha tocado estar en esa situación, semanas enteras, siendo un chiquito de trece años". Otras medidas disciplinarias eran "lavar los platos, pasar los pisos, hacer imaginaria tipo militar a la noche, en el internado". Beltrami recuerda que tiempo antes de la toma "había empezado a haber una reacción de boicot en la escuela" se generaban cortocircuitos y cosas por el estilo. En algún momento se acusa a ciertos alumnos y se los amenaza con "echar a un par de ellos", cosa que pudo evitarse con la reacción de los alumnos, pero eso aceleró el ritmo de las demandas del estudiantado.
En una época en que el movimiento estudiantil era protagonista de diversos hechos políticos en diferentes lugares del país, los alumnos de la Escuela del Trabajo iniciaron la organización de la toma del colegio para el día lunes 29. Lo sucedido ese día será tema de este mismo espacio el próximo domingo.