21 de Junio de 2009

Transitando los caminos de la historia - Nota 176 - Parte 2

Los 80 de la Escuela del Trabajo

Una charla con el maestro Ernesto Carrizo

Escribe: Jesús Chirino

La primera parte de esta nota, publicada el domingo pasado, logró una interesante repercusión traducida en un importante número de llamados telefónicos que nos realizaron ex alumnos de la popular ex “Escuela del Trabajo”. La mayoría de esos hombres, desde la gran zona de influencia del establecimiento educativo, destacaron la figura del educador Ernesto Carrizo con quien dialogamos para repasar algunos pasajes de la historia de su querida escuela cuando la misma cumple sus primeros ochenta años de vida.

A partir de 1929

En 1929 nació la Escuela de Artes, Oficios y Mecánica Agrícola. Pero tanto en ese año como en 1930 la actividad docente en los talleres fue muy escasa. Dado que los maestros y los alumnos debieron poner mano a la obra y desarmar gallineros, corrales y otras instalaciones propias de aquello que en la práctica, según define Carrizo, había sido una suerte de “escuela granja”. Puntualicemos que se refiere a la Escuela de Maestros Rurales que, según la tesis que él mismo sostiene, es parte de la historia de la Escuela de Artes y Oficios que luego se transformaría en Escuela del Trabajo. Carrizo dice que no se creó una nueva institución sino que mediante un decreto se transformó la “Escuela de Maestros...” en la “Escuela de Artes…” y que funcionó en el mismo edificio.
En 1931 se dio la importante incorporación de Juan Enrique Müller como director de la institución. Hombre que no sólo dio un gran impulso a la escuela sino también a la industria de la ciudad. Años después, en 1933 se la designa como Escuela del Trabajo “Domingo Faustino Sarmiento”. En esta transformación tuvo mucho que ver el accionar de Amadeo Sabattini, quien entonces era ministro de Gobierno de la provincia de Córdoba. Con el paso del tiempo y cambios sociales mediante, en 1968, pasó a denominarse IPET 2 y en 1997 IPEM 49.

Alumnos

Los primeros alumnos de la escuela del 29 provenían de la escuela “General Roca” de la ciudad de Córdoba. Esa institución era lo que se denominaba “reformatorio”, hecho que despertó ciertos prejuicios en la ciudad, para vencer los mismos la escuela debió trabajar bastante. Poco a poco la escuela fue creciendo, así en el año 1930 cursaban 44 alumnos, en 1938 el número de estudiantes llegaba a 220 y para 1979 se contaban setecientos alumnos. Los datos también dice que en 1967 los alumnos provenían de unas cincuentas poblaciones de Córdoba y otras provincias como Catamarca, Buenos Aires, La Rioja, etcétera.

Estudios primarios

En relación al alumnado de la primera época, Carrizo recuerda que “entonces en la escuela se dictaba los cursos de Nivel Primario, cuestión que subsistió hasta 1952.
Nos alcanza otra imagen y en la misma advertimos las figuras de dos mujeres, entonces nos informa “son Nélida Repetto y la señorita García. Una de ellas dictaba clases de Lengua, en tanto que la otra hacía lo mismo con Cultura General. Esas fueron las primeras docentes, luego se agregarían otras”. Entre los docentes de la década del ‘30, Carrizo rescata que en el establecimiento dictaba clases “el conocido escribano Fiol”.
A los alumnos que debían completar la escuela primaria, según el grado al que ingresaban “se les colocaba en alguna de las distintas especialidades. Por ejemplo, si era segundo iban a carpintería o herrería. Aquellos que cursaban quinto concurrían al taller de mecánica, en tanto que si ya tenían quinto y cursaban sexto podían ir a electricidad. También existía la fundición, que fue el primer taller que funcionó en el lugar, cerrado en la década del ‘40 por falta de material. Allí se crearon numerosas herramientas y máquinas. En los talleres de la escuela, en 1938, se fabricaron los nueve primeros tornos para ser utilizados en la institución, también se hicieron otros para la industria privada”.
A lo largo de su historia la escuela ha tenido un trabajo fructífero, así hasta el día de la fecha han pasado por ella setenta y cuatro promociones, un total de 5.950 egresados y más de siete mil alumnos que cursaron de primero a tercer año. Toda esta información puede consultarse en el archivo de la escuela, organizado por Carrizo y Tovo, en el lugar también se resguardan setecientos cuarenta expedientes correspondientes a docentes que cumplieron alguna función en la escuela. Otro material que puede encontrarse allí son los libros de temas y otra documentación escolar, material de gran utilidad para quienes pretendan investigar sobre la historia de esta institución o de la educación en Villa María.

Banda de la escuela

En un momento del diálogo Carrizo nos muestra la imagen de una fotografía en cuyo reverso la inscripción revela que los retratados son integrantes de la Banda de Música de la Escuela de Artes y Oficios. Según los datos allí consignados la foto es del año 1934, por entonces su director era Bianchi, quien se paraba con su batuta ante los cuarenta y siete alumnos integrantes del conjunto musical. La banda no sólo ejecutaba marchas militares, también animaba reuniones haciendo sonar otros ritmos musicales populares de la época. Así, según manifiesta el maestro Carrizo, la banda era requerida para que actuara en las fiestas centrales de las localidades de la zona, como así también por los barrios de la ciudad.

Relación con industriales

Si bien en la primera época el establecimiento educativo fue recibido con cierta desconfianza por la industria privada, al asumir la dirección Juan Enrique Müller (1931) trabajó para que los empresarios industriales comprendieran la importancia de contar con un establecimiento dedicado a formar mano de obra calificada.
Con los años, gracias a los excelentes trabajos que se hacían en el lugar, la escuela fue ganando un merecido prestigio. En la entrevista Carrizo recuerda la fama de los muebles construidos en la escuela “no eran simple muebles de carpintería, eran exquisitos trabajos de ebanistería. El maestro D’ Lorenzi que supo tener ese taller a su cargo era todo un artista”.

Aquella estudiantina

Una anécdota que recuerda Carrizo sucedió en 1970. La escuela decidió participar de la popular estudiantina que paseaba la inteligencia y alegría de la juventud villamariense por las calles céntricas de la ciudad. Esa era la primera vez que la “Escuela del Trabajo” se sumaba al tan interesante desfile de carrozas que siempre ponía de relieve la inventiva de los estudiantes de la ciudad. Aquel año la reconocida escuela técnica armó alrededor de quince carrozas en las cuales sus estudiantes volcaron toda su capacidad. Esa vez la delegación escolar no iba vestida con los tradicionales mamelucos con los cuales siempre desfilaba y las carrozas, con importantes elementos técnicos, presididas por una banda musical despertaron admiración en el público asistente. Fue aquella estudiantina, según recuerda el maestro Carrizo, “la última que se hizo por las calles de la ciudad”.
Luego Carrizo continúa contándonos momentos de la historia de su escuela querida, como la incorporación del ciclo superior técnico en 1962, el bachillerato en 1980 y otros importantes acontecimientos de la institución que, a lo largo de los años, ha desarrollado un importante trabajo en pos de una calidad educativa bien entendida. En el año 1982, Carrizo se acogió a los beneficios de la jubilación, pero nunca podrá abandonar a esa institución por la que ha desarrollado tanto sentido de pertenencia.


LOS DIRECTORES, A LO LARGO DE LA HISTORIA

Personal docente a cargo de la Dirección del instituto como titulares, interinos o provisorios (listado proporcionado por el profesor Carrizo):

1929 - José Ramírez Gómez
1930 - Néstor Horacio Alderete
1931 - Juan Enrique Müller
1955 - Luis Angel Seco
1964 - Ernesto Hugo Carrizo
1966 - Angel Pierantonelli
1981 - Ernesto Hugo Carrizo
1982 - Juan de Dios Gómez
1984 - Víctor Vilella
1988 - Antonio Ruviolo
1989 - Néstor Martínez
1991 - Virgilio Seia
1992 - Lorenzo Rojas
1993 - Lilia Frúgoli
1999 - Antonio Ruviolo
2002 - Alfredo Borghi
2002 - Antonio Ruviolo
2003 - Horacio F. Montenegro
2003 - Antonio Ruviolo
2004 - Ricardo Corigliano
2005 - Eduardo Durán
2006 - Myrian Saura