19 de Agosto de 2006

Alumnos transforman en biodiesel el aceite de la cocina y calefaccionan IPEM de Villa María

 

VILLA MARIA - Alumnos del IPEM 49 " Domingo F. Sarmiento , más conocido como la ex Escuela del Trabajo, crearon biodiesel a partir de aceite de cocina usado y ya lo utilizan para hacer funcionar las estufas y motores del colegio.

De la mano del profesor Gerardo Sassia, los alumnos de sexto año de esta escuela técnica que intenta resurgir, comenzaron a producir este combustible reciclando el aceite que se utiliza en la cantina del establecimiento educativo.

“Volvimos de la Agroactiva con la idea, buscamos material en Internet y sin haber visto nunca cómo se realiza, lanzamos el proyecto y en dos meses ya tenemos biodiesel de alta calidad”, explico Sassia.

La materia prima resulta totalmente gratuita ya que proviene del sobrante de la cocina del colegio. Además otra importante cantidad de aceite usado es proporcionado por uno de los padres que tiene su propia rotisería.

Según se explicó, el biodiesel, que está certificado con la más alta calidad, es utilizado actualmente como combustible para reemplazar al querosén que se utiliza en las viejas estufas.

“Tenemos estos calefactores en distintos lugares de la escuela, sobre todo en el taller, donde ahora con poco dinero podemos hacerlas funcionar sin problema”, indicó el docente a cargo de la materia Electrónica y Electricidad que se da en la especialidad del establecimiento educativo.

Además, la labor diaria de los alumnos se efectúa en el taller donde trabajan continuamente con motores de autos y ya no necesitan otro combustible más que el fabricado por ellos mismos para ponerlos a funcionar.

“Antes me pedían 20 o 30 pesos por día para comprar querosén o gasoil para las máquinas. Ahora ésto es un ahorro importante para nosotros”, comentó a LA MAÑANA la vicedirectora Monica Scaraffia, que intenta poner de pié la institución técnica relegada por muchos gobiernos.

De acuerdo a lo especificado, el biodiesel, es muy simple de realizar y en sólo tres días se puede obtener. El proceso de elaboración comienza con el aceite ya utilizado, luego se le coloca una medida de metanol y una de soda cáustica, dejándolo reposar 24 horas. Allí la solución se divide, entre la glicerina y el biodiesel. El tercer paso es limpiar lo obtenido con vinagre y ya el nuevo combustible esta listo para ser utilizado.

Por otro lado se admitió que la glicerina es manejada como jabón para que los chicos se higienicen luego de trabajar en el taller.

En la tarea de encontrar fuentes alternativas de energía, los alumnos se encontraron con la posibilidad de ayudar económicamente a su colegio.

“Los chicos están fascinados, trabajaron mucho para conseguir el biodiesel que en definitiva no tiene diferencia en los motores que el combustible original”, explicó el docente, mientras los alumnos ponían en marcha un motor de automovil para exponer su perfecto funcionamiento.

En lo que respecta a la cantidad de combustible fabricado, se explicó que aún es poco, pero tienen proyectado la elaboración de una planta de gran capacidad en el mismo colegio, que con sólo 1.000 pesos estaría en condiciones de funcionar.

“Tenemos la intención de abastecernos más y porque no, llegar a ofrecer el combustible a particulares, lo que en definitiva será una posibilidad laboral para los chicos del IPEM”, concluyó el docente.